Coaching ontológico y No Dualidad

Diferencias entre No dualidad y coaching ontológico. Paisaje camino entre arboles y figura de hombre al final.

El coaching ontológico intenta acercarnos al aspecto espiritual que somos, también nos conduce a cierto nivel de responsabilidad. Pone su atención en el lenguaje como origen y generador.  Su objetivo es conducir a la persona hasta que vaya más allá de sus limitaciones mentales para desarrollarse desde el ser. Sin embargo, aún siendo un enfoque con tales cualidades, este acompañamiento queda aún limitado en darle una importancia al mundo o conseguir mejoras sobre la persona.  

La No dualidad tiene como objeto de estudio la mente / espíritu y podría decirse que tiene como objetivo el deshacimiento del yo ego para contactar con el Conocimiento y experimentar la verdad sobre quienes somos, el Ser. Aunque esto se nos queda bastante lejano dado el estado mental del que partimos. Podríamos decir que lo más cercano a ello sería aproximarnos a ser y estar en una Mente recta, o “unificar la mente” o atestiguar su unificación. Ya no se es dependiente de una importancia personal o de conseguir mejorar al personaje. Nos conduce a una confianza real, al desapego y a una paz que no depende de nada, a una liberación de preocupación por el futuro y de liberación del pasado. Es un proceso por el cual se está muy cerca de conocer el Amor real pues es un camino de liberación del miedo y de la culpa inconsciente. 

Sobre el coaching ontológico

Esencialmente es una vía de autoconocimiento y transformación que trabaja desde el lenguaje como clave para identificar creencias y patrones limitantes, o el lenguaje también siendo la herramienta generadora de nuevas “realidades”. Habilita una manera distinta de interpretar a las personas, su manera de actuar, de relacionarse y de alcanzar aquellos objetivos propuestos para sí mismos. Al igual que a las entidades u organizaciones, el enfoque ontológico se tiene en valor para potenciar las capacidades del capital humano.

Aunque no tiene una base metafísica con la que llegar a la raíz del verdadero problema, bien usado, el coaching ontológico podría ser una herramienta que nos ayude a obtener cierta introspección y discernimiento aunque no será una vía que nos libere del sistema de pensamiento automático, ni de la culpa, ni nos conduzca a una conexión con la Realidad.  

La ontología es una rama de la filosofía que se define como la ciencia del ser. En este sentido se podría definir al coaching ontológico como entrenamiento en el ser. En resumen, el coaching ontológico es un acompañamiento que nos permite revisar, transformar, desarrollar y optimizar la manera en la que “somos”. 

Sobre la no dualidad desde el enfoque de Un curso de milagros, se podría decir que la no dualidad es una percepción corregida, un enfoque, una filosofía, una vía espiritual, una psicoterapia, un camino para sanar la mente o para salir de la ignorancia, o en sí, una comprensión misma de quienes somos. Aunque simplemente la no dualidad no se puede definir y es algo que hemos tenido que nombrar o inventar para explicar algo que no puede explicarse. Es una experiencia o un estado mental de conciencia de no dualidad o de conciencia de unidad. Nada hay fuera, nada hay dentro. Es una experiencia que cuando se vive se es consciente de que todos compartimos la misma experiencia cuando percibimos desde la no dualidad, es una experiencia común a todos y en todos, por ello que se le llama Conocimiento o Realidad Real. Es un modo de razonar real, sin distorsión de un yo ego que haga valoraciones.

Dentro de este modo de razonar o percibir se comparte una única visión sobre el mundo y se comparte lo único que se puede compartir de verdad, el amor. Es un modo de percibir donde se comprueba la no separación entre causa y efecto. La No Dualidad no excluye a nadie, se sea consciente o no de ella, nada ni nadie queda excluido de sus leyes.    

Podríamos hablar infinidad sobre la no dualidad y tan solo sería estar apuntando hacia una dirección pero no llegar a ella. 

La no dualidad usada en un nivel tangible y práctico, se puede usar como psicoterapia. Esta nos sirve para dejar de vivir desde el ego o desde lo que llamamos mente automática e inconsciente, la que está basada en la creencia de haberse separado de la creación. Por lo que la no dualidad sería una vía para ir deshaciendo la falsa identidad ego construida desde antes de nacer. Sería un viaje de introspección en el que autoconocer, conocer a ese yo que creemos ser para a su vez ir reconociendo que no se es, lo que nos llevaría a experimentarnos lo más próximo a quien realmente somos. Esto se refleja en una sensación de paz, satisfacción y de liberación de la culpa y el miedo.

La psicoterapia o entrenamiento mental desde la no dualidad es un proceso en el que se reinvierte el pensamiento, se repliega la mente siendo consciente de niveles de percepción, nos conduce o conducimos hacia la esencia de quienes somos. Ya no se mira hacia fuera y las formas de razonar anteriores dejan de tener un sentido razonable. 

Durante el entrenamiento se despeja esa voz que nos inquieta, dejamos a un lado el automático y nos colocamos en el sistema de pensamiento adecuado, sano. Nos posicionamos en el sistema de pensamiento que es coherente con el propósito de estar en paz. Es un aprendizaje en el que uno se libera de las construcciones sociales, de los razonamientos del mundo, de los significados erróneos sobre el amor. Nos liberamos de las necesidades, nos lleva a relacionarnos con total asertividad y nos lleva a saber vivir y estar en el mundo sin sufrimiento y con claridad. 

En el estudio de la mente, la no dualidad nos indica que así como funcionamos en este nivel de percepción, la mente opera a través de un sistema de pensamiento sostenido por una percepción limitada y estructurado por creencias, en el que aparentemente se encuentran dos sistemas de pensamiento. Dos sistemas, pero uno solo es real y uno solo nos lleva a la paz o realización:

El sistema de pensamiento del ego principalmente se basa en la creencia en la separación, en la culpa, en el especialismo y en ganar a través de quitar la razón al otro.  

El sistema de pensamiento del Ser o mente recta se basa en un sentido de unidad, con todo lo que ello significa. Desde este sistema de pensamiento operamos desde un nivel de percepción corregido. Para ello, la psicoterapia desde la no dualidad hace su función. Esta unifica a la mente, aunque en su naturaleza no está dividida. Esto significa que ya no “escucharemos dos voces” o dos voluntades opuestas en nuestra mente y que ahí donde veíamos ataque o sentíamos culpa no será así.

La psicoterapia no dual nos conduce a sanar a través de desarrollar principalmente dos acciones: el autoconocimiento/deshacimiento del yo ego y el reconocimiento/autoconocimiento del Ser o lo que podríamos identificar como mente recta o el amor real.  

Uno de los principios desde los que parte la no dualidad, es que la Mente es el aspecto creativo del Ser o del Conocimiento, somos Mente. Por lo tanto, la naturaleza de la Mente es crear. Otro principio es que el Ser es nuestra verdadera identidad y que al negarla, la mente necesita una identidad o un yo con el que identificarse con el que seguir creando. Sin embargo, al haber negado su propia  naturaleza llega a este nivel de percepción en el que no crea, fabrica. Fabrica, puesto que parte desde algo que no es real, parte desde premisas erróneas y conclusiones ilusorias. Un ejemplo, sería como si el Ser fuese arcilla y el ego fabricase figuras de culpa, miedo e insuficiencia con ella. Esto es lo que hacemos.

Esa identidad yo ego o identidad falsa, no logramos sostenerla aunque lo intentemos a través de ese sistema de pensamiento basado en interpretaciones y creencias erróneas. No se sostiene nunca, por mucho que lo intentamos a través de la defensa y del ataque, de la culpa y el victimismo o estando en el pasado o en el futuro. Esta lucha por sobrevivir en un mundo donde nosotros mismos nos rechazamos, intentamos ser especiales, ser alguien basándonos en argumentos y justificaciones, justo para una reafirmación personal o reafirmación de nuestro personaje a través de todas esas ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre cómo fueron las cosas. Así es como ese concepto del yo limitado intenta sobrevivir o hacerse real, también haciendo uso de la proyección, la culpa, la compensación y la huida.

Viendo esto, confirmamos que desde el ego se vive desde la irresponsabilidad y el victimismo para seguir manteniendo toda una construcción de uno mismo limitante y limitada. Sin más, la vida desde el ego es agotadora.

La no dualidad nos indica que:

  • El vacío que sentimos viene dado de negar nuestra verdadera identidad. Nos negamos ser Espíritu o el Ser. Nos negarnos a ser algo que es completo y no lo que nos contamos que somos. Es como estar luchando todo el tiempo por demostrar ser algo que no somos para sentirnos bien, completos o en supuesta satisfacción o paz.
  • Vivimos en una sensación de insuficiencia y culpabilidad inconsciente que viene dada por una alocada idea de habernos separado de la creación. La cual, la creación o Dios, nos castigará por ello. Desde aquí surge todo el ego; egoísmo, egocentrismo, ególatra…Toda necesidad y culpabilidad que se intenta solventar a través de toda interacción con los demás.
  • La no dualidad nos lleva a transitar de una mirada que juzga desde la separación / inconsciencia / miedo, a una que juzga desde saberse uno con lo que ve. Es decir, pasa de interpretar desde la defensa y el victimismo a interpretar desde el conocimiento, la aceptación, la confianza, el amor y la responsabilidad.
  • La no dualidad nos estaría indicando que tanto las cosas como nuestras experiencias no tienen un valor per se: el valor se lo damos desde la identidad yo construida. Por lo que el valor que le damos a todo está en relación directa con nuestro filtro, el cual es un sistema de pensamiento construido por creencias y conceptos erróneos, todos basados en la culpa inconsciente.
  • Nuestros pensamientos, interpretaciones, sentimientos, comportamiento y decisiones tienen relación causa-efecto entre sí, con el objetivo de darle sentido y realidad a la identidad que nos hemos construido.   
  • Cuando vamos identificando lo que hemos construido y lo vamos dejando ir, nos vamos experimentando y reconociendo sobre las cualidades del Ser y estas las vivimos siendo lo natural y saludable en nosotros. 
  • UCDM nos recuerda que nada real puede ser amenazado, es decir, que la esencia o naturaleza que somos no se ha visto dañada ni en parte ni de ningún modo, que nuestras fabricaciones no son nada, tan solo confusión en nuestro nivel de percepción. 
  • Nos invita a darnos cuenta de que tan solo interpretamos y que las interpretaciones son humo, ideas, no son nada real. No hay que confundir niveles, esto no significa que no van a tener efectos en este plano nuestras interpretaciones. (…)

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